Thursday, April 19, 2012

EL RIESGO-PAÍS A 1045 PUNTOS: ¿PORQUÉ?
"La seguridad jurídica es un concepto horrible" — Axel Kiciloff

AM | agumack

Para festejar las 60 mil visitas al blog, se me ocurrió re-elaborar, una vez más, una de las ideas centrales de este blog: ¿Por qué el costo del capital es tanto más alto en la Argentina que, digamos, en Suecia o Nueva Zelanda? Como saben los lectores, desde Contrapesos defendemos un argumento que va a contramano de lo que dicen los manuales de economía: la tasa de interés de largo plazo en moneda local depende del grado de independencia, vis-à-vis del poder ejecutivo, de dos instituciones: el banco central y la justicia. Sin un third-party enforcer de contratos, las posesiones serán percibidas como frágiles y la oferta de crédito se contraerá.

El brusco salto del riesgo-país luego de la expropiación-confiscación de YPK (ex-YPF) ilustra esta tesis a las mil maravillas: de la noche a la mañana, los oferentes de recursos prestables entendieron el mensaje sobre la renovada fragilidad de la propiedad y optaron por reducir —a cada nivel de la tasa de interés, en su 'curva de oferta'— el monto que deseaban colocar en el mercado. Ergo, subió la tasa de interés. No le des vueltas: es así, y punto. (Cualquier comparación entre el stock de bonos en moneda local y nuestro Índice de Contrapesos demuestra empíricamente esta relación). ¿Por qué cuesta tanto entender este punto? Creo que hay dos razones.

* * *

La razón principal es que nos hemos formado con libros de texto post-Adam Smith. Me explico. A partir de Jean-Baptiste Say (1803), la economía política se convierte en una ciencia 'separada' de la política, del derecho, de la historia. Todos los que razonan sobre la economía tienen puesta la mirada en el milagro inglés. Y es lógico. Pero esto plantea un problema epistemológico. ¿Acaso son válidos para todos los países los supuestos de la nueva ciencia? La propiedad es estable en Inglaterra, donde nadie cuestiona la independencia judicial, ni la salud de la libra esterlina, ni la existencia de contrapesos a la autoridad política. ¿Pero es así para todos?

De ahí el interés de un grupo de pensadores que escribieron antes del milagro inglés. Note que ninguno es inglés: François Bernier [1, 2, 3], Montesquieu, Ferdinando Galiani [ver], Guillaume-Thomas Raynal, Denis Diderot, Paul Thiry d'Holbach, Adam Smith [ver] y Jacques Necker [ver]. Como vivían en países con menor grado de desarrollo institucional (vs. Inglaterra y Holanda), no se les ocurría ni por un instante desligar la economía de la política. Todos estos economistas-historiadores-filósofos percibieron el papel central de oferta de crédito como variable cambiante, NO DADA, sujeta a los vaivenes de las posesiones.

Segundo punto: una lectura (probablemente mal entendida) de los modelos tipo IS-LM nos ha habituado a pensar que el banco central tiene el milagroso poder de determinar todas las tasas de interés. Paul Krugman, en su blog, argumenta que las tasas de largo plazo se explican por una simple expectativa sobre las tasas cortas controladas por el banco central. Aquí entro en terreno resbaladizo. Lo único que diré es esto: cuando vino Lehman Brothers, la gente vendió bonos corporativos (y soberanos emergentes, nota bene) y compró Treasuries. Un típico switch en la oferta de crédito. ¿Lo hizo porque pensó que Ben Bernanke bajaría, más tarde, el target de Fed funds? Naaaa...
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