Showing posts with label judicial independence. Show all posts
Showing posts with label judicial independence. Show all posts

Sunday, September 4, 2022

HERÓDOTO, PROCOPIO & EL PRINCIPIO DEL GOBIERNO DESPÓTICO

AM | @agumack

"... tyranny is essentially rule without laws" — Anthony Kaldellis

Siguen los avances en mi estudio de las fuentes de Montesquieu. En su gran libro sobre Procopio [ver], Anthony Kaldellis recurre a una ingeniosa comparación con el historiador griego Heródoto para establecer lo que llama "the fundamental principle of despotism" (p. 73) (*). En III.31, Heródoto —siempre atento a mostrar respeto por otras civilizaciones que la griega— describe dos grandes principios del sistema judicial en la monarquía persa: (1) los jueces "are specially chosen men, who hold office either for life or until they are found guilty of some misconduct" (muy parecido al Act of Settlement inglés de 1701, que establece la independencia judicial con el principio quamdiu se bene gesserint); (2) los jueces tienen en cuenta los precedentes legales cuando se trata de autorizar o rechazar iniciativas del 'Gran Rey'.

* * *

Para casarse con sus hermanas, una por una, el rey persa Cambyses (hijo del 'gran Cyrus') presiona a los jueces de la corona. Estos no encuentran precedentes legales. Pero saben perfectamente que sus vidas corren peligro: Cambyses es un asesino sin escrúpulos. Heródoto describe la solución propuesta por los jueces (traducción de Aubrey de Sélincourt): "... there was undoubtedly a law which permitted the king of Persia to do what he pleased". Cambyses termina casándose con sus hermanas. Kaldellis detecta en esta acción el principio fundamental del gobierno despótico: "... tyranny is essentially rule without laws, or, more precisely, monarchic rule without laws". 

Eros y gobierno despótico: Procopio y Heródoto
Heródoto es uno de los grandes generadores de 'materia prima' para lo que más tarde será la ciencia política griega, basada en el principio del gobierno mixto (1, 2). Anthony Kaldellis nota la presencia de eros en la génesis del gobierno despótico: "... it is no accident that Herodotus derives [the fundamental principle of despotism] from Cambyses' erotic passion for his sister and then uses it to interpret his autocratic and brutal behavior in Egypt" (p. 79). 


Muchos siglos después, al describir el calamitoso desgobierno del emperador bizantino Justiniano, Procopio retoma las ideas del 'padre de la historia'. Eros y despotismo vuelven a fusionarse en el reinado de Justiniano, marcado por la corrupción en gran escala, la venta de fallos, el control del sistema judicial y sus consecuencias económicas — crisis fiscal, impuestazos, altas tasas de interés, colapso del comercio y de la actividad económica en general. 

Procopio acusa a Theodora, la mujer de Justianiano, de utilizar sus "tres orificios" para acumular poder y riqueza en una escala colosal, haciendo desaparecer personas si es necesario. El matrimonio es ilegal: no hay precedentes de una unión legal entre un senador y una cortesana. Al igual que Cambyses casi un milenio antes, Justiniano arrolla el precedente y termina casándose con la ambiciosa Theodora: "Justinian's marriage was made possible by the annulment of the ancient law" (p. 78). 

Triunfa eros. Ya no hay barreras para oponerse a la sed de poder y riqueza de la pareja reinante. Por primera vez en la Historia secreta, Procopio se refiere a Justiniano como tirano.

* * *

Con buen criterio, Kaldellis señala que eros no se limita al plano sexual: también se refiere a murder and money. Irónicamente, el propio Justiniano había llamado la atención —en 535, en la llamada 'Regulación 8' (Novel 8)— sobre las consecuencias del gobierno despótico:

... taxes cannot be collected, and the lawful and customary tribute cannot be obtained without the greatest difficulty; for, when the emperors try to obtain money from the magistrates by selling them the their offices, the latter, in turn, indemnify themselves by extorsion [...] If he doesn't make the payment by his own property, he must borrow, and in order to do so he will appropiate that of the public [...] Those who administer the affairs of the provinces, thinking incessantly of what their offices will cost them, discharge many criminals by selling them freedom from prosecution, and convict many who are innocent [...] The result of this condition of affairs is homicide, adultery, violence, wounds, the rape of virgins, commercial difficulties, contempt of the laws and judges.

Como señala Procopio en Historia secreta, Justiniano no tardó en echar por la borda los límites impuestos por Novel 8. El Prof. Kaldellis llama la atención sobre el fatídico cycle of debt and extorsion tan bien descrito en la Historia secreta. En otra entrada señalaré puntos de contacto más precisos con Montesquieu. Son espectaculares. A esta altura, una cosa queda clara: cuando en Esprit des lois Montesquieu cita a Procopio para describir las consecuencias del colapso de lo que hoy llamamos 'independencia judicial', no está proponiendo una idea abstracta — está señalando el camino al lector para que descubra por sí mismo el impacto de esta calamidad sobre nuestras vidas.

(*) Anthony Kaldellis. Procopius of Cesarea: Tyranny, History and Philosophy at the End of Antiquity. University of Pennsylvania Press, 2004.
________________

Sunday, August 21, 2022

¡PROCOPIO SUPERSTAR!

AM | @agumack

"... sa source principale est Procope" — Catherine Volpilhac-Auger

Mis investigaciones sobre las fuentes de Montesquieu me llevan a un autor fascinante: Procopio de Cesarea, Προκόπιος ὁ Καισαρεύς (c. 500 – 565). Montesquieu es muy transparente con la mayoría de sus fuentes. Lo que no veo en la literatura secundara es un estudio de cómo el autor de Esprit des lois utiliza el enorme material que ofrece Procopio, más allá de la descripción general de los efectos del gobierno despótico.

Catherine Volpilhac-Auger, editora de Montesquieu y autora de dos artículos sobre la influencia de Procopio [1], no muestra interés por asuntos económicos. Dos de sus brillantes colegas, Céline Spector y Catherine Larrère, se han encargado de descifrar al 'Montesquieu economista' [2]. Pero no se ocupan de lo que en Contrapesos llamamos la 'teoría institucional' del crédito de Montesquieu. Y es precisamente en este punto que mis investigaciones aportan novedades.

* * *


Los libros de Procopio constituyen la fuente más importante sobre el emperador bizantino Justiniano I (527 – 565). Procopio escribe una historia 'oficial' de las guerras de Justiniano y su general Belisario, y una Historia secreta Ἀπόκρυφη Ἱστορία, Apókryphe Historía — a veces conocida como 'Historia arcana' o 'Anécdotas' tras la publicación del libro en latín, en 1623, por Niccolò Alemanni. Montesquieu cita las dos historias [3].

La Historia secreta describe sin tapujos y con lujo de detalles el calamitoso des-gobierno de Justiniano. Un personaje destaca en esta crónica despiadada: la emperatriz Theodora, descrita como prostituta de alto vuelo. Procopio la acusa de utilizar "sus tres orificios" para conseguir todo lo que desea — incluyendo una fortuna colosal. 

Control de la justicia y contracción económica
En pocas palabras, la 'teoría institucional' del crédito parte de la ausencia de separación entre el poder ejecutivo/legislativo y el poder judicial, lo que genera incertidumbre sobre el cumplimiento de los contratos. La consecuente contracción en la oferta de crédito lleva a tasas de interés 'usurarias' ya que la demanda se mantiene constante. Resultado: bajo nivel de actividad económica y comercial, crisis fiscal crónica, impuestos impagables y pobreza generalizada. 

Montesquieu utiliza la historia de Roma para ilustrar su teoría (ver: "Notas sobre Montesquieu: crédito y gobierno despótico", Contrapesos, abril 2022). Con excelente criterio, Volpilhac-Auger señala que el autor de las Considérations sur les causes de la grandeur des Romains et de leur décadence (1734) es el primer historiador en ofrecer un relato continuo de 'Roma' desde los primeros reyes hasta la toma de Constantinopla. De ahí el interés por Procopio.

* * *

Una fuente crucial en esta tarea es el historiador griego Dionisio de Halicarnasio, que describe en términos favorables el rey de Roma Servius Tullius y su voluntad de deshacerse de la facultad de juzgar en casos civiles. En Dionisio encontramos numerosas referencias al gobierno mixto y a los contrapesos institucionales, y a las ideas de πράος, ἐπιεικής y φιλανθρωπία que Montesquieu expresará en francés con los términos douceur y doux para significar indulgencia, clemencia, tolerancia, humanidad, caridad (ver: "Masacre en Teutoburgo y ... separación de poderes", Contrapesos, junio de 2022).

Procopio es todo lo contrario. En la Historia secreta dominan la ambición desmedida y la sed de poder, la corrupción y los males que genera, el control de los tribunales, el robo en gran escala, la avaricia, la mala fe, la venta de fallos, la inseguridad sobre la vida, la libertad y la propiedad. De manera crucial, encuentro en Procopio referencias —descuidadas en los análisis económicos de Montesquieu— a la incertidumbre sobre el cumplimiento de los contratos y a las altas tasas de interés que resultan del gobierno despótico. En próximas entradas publicaré material de la sensacional Historia secreta

[CONTINÚA...]

[1] Catherine Volpilhac-Auger: "Sens et fonction de l'anecdote chez Montesquieu", en Cahiers Saint-Simon, No. 23, 1995, pp. 33-39 y "Ex Oriente nox? Le paradoxe byzantin chez Montesquieu", en Dix-Huitième Siècle, No. 35, 2003, pp. 393-404.

[2] Catherine Larrère: "Montesquieu économiste? Une lecture paradoxale", en Catherine Volpilhac-Auger (ed.) Montesquieu en 2005 (Oxford: Voltaire Foundation, 2005), pp. 243-266 y Céline Spector. Montesquieu et l'émergence de l'économie politique. Paris: Honoré Champion, 2006.

[3] Procopii Caesariensis v.i. Anekdota. Arcana historia, qui est liber nonus Historiarum. Ex Bibliotheca Vaticana Nicolaus Alemannus protulit, Latine reddidit, notis illustrauit. Lyon, 1623.

_______________

Sunday, July 17, 2022

MONTESQUIEU: CRÉDITO & CONTRATOS

AM | @agumack

« Le despotisme naturalise l'usure » — Montesquieu

En el prefacio de la edición francesa de General Theory, John Maynard Keynes compara a Montesquieu con Adam Smith: “Montesquieu was the real French equivalent of Adam Smith.” Jean de Largentaye, el traductor, había propuesto inicialmente: « l'égal français ». Keynes no estaba convencido: “I did not mean to go so far as to suggest he was the equal of Adam Smith, at least so far as economics is concerned. (Taken as a whole, I would indeed reckon his work equal). I meant rather that, so far as economics was concerned, he was the equivalent of Adam Smith, that is to say, the comparable figure.”

Largentaye finalmente adoptó otra expresión: «… Montesquieu, le plus grand économiste français, celui qu’il est juste de comparer à Adam Smith ». La razón por la cual Keynes los considera comparables —pero no iguales— es, seguramente, porque hace referencia a la teoría 'monetaria' de Montesquieu en Esprit des Lois XXII.19. En palabras traducidas por Largentaye, Keynes alaba al francés por presentar «… l'idée que le rôle du taux de l'intérêt est de maintenir en équilibre, non la demande et l'offre des biens de capital nouveaux, mais la demande d'argent liquide et des moyens d'y satisfaire » [1].

* * *

No es mi propósito en este blog referirme a las teorías 'monetarias' y 'reales' de la tasa de interés en el siglo XVIII [2]. Lo intentaré seguramente más adelante. Solo deseo compartir la lectura de unos documentos contemporáneos que ayudan a entender otra vertiente del estudio de Montesquieu sobre el crédito y la tasa de interés, generalmente desconocida por los analistas, con la notable excepción de F. T. H. Fletcher [3].

Se trata, por supuesto, de la 'teoría institucional', largamente presentada en Contrapesos: en ausencia de lo que hoy llamamos independencia judicial, la oferta de crédito se contrae y las tasas de interés son 'usurarias' (1, 2, 3, 4, 5). Los documentos en cuestión fueron publicados en 1956 por Jean-Max Eylaud [4]. Se trata de archivos sobre centeneras de contratos de préstamos, arrendamientos y pagarés emitidos y recibidos por Montesquieu, un exitoso propietario de tierras y viñedos en la zona de Bordeaux.
 

Ésta es mi primera cosecha:

1. Los contratos de arrendamiento muestran que Montesquieu acepta pago en efectivo y en diferentes variedades de trigo. También acepta gallinas, huevos, gallos castrados y engordados (chapons), velas — y hasta lengua de buey cuando alquila tierras a carniceros. El punto es interesante. Nos ayuda a entender los vaivenes de los economistas de la época cuando escriben sobre el crédito como fenómeno monetario y/o 'real'.

2. A comienzos de 1720, Montesquieu salda parte de una deuda de 5650 libras con el cirujano Jean Réaut, con domicilio en La Brède, entregando un pagaré de 4450 libras emitido a su favor por Michel Sarrazin, comerciante de vinos de Bordeaux. El crédito le había permitido efectuar pagos relacionados con la propiedad heredada: los impuestos a la sucesión y la parte correspondiente a su hermano. Comercio, crédito, tipos de cambio, impuestos: todo está relacionado 
— « Tout est extrêmement lié » (EL.xix.15).

3. Los documentos muestran a Montesquieu actuando, alternativamente, como prestamista y prestatario. En sus escritos siempre aconsejará a los gobernantes lograr un mínimo equilibrio entre los derechos de acreedores y deudores. Oprimir a los deudores es fomentar la injusticia, y de ahí la demagogia y el desorden. Desconocer los derechos de los acreedores es fomentar el colapso del crédito y arruinar la prosperidad.

4. En los 40 años que van de la muerte de sus padres (1715) a la suya (1755), Montesquieu firma centenares de contratos. Cuando escribe, en EL.xix.21 que la acumulación del poder ejecutivo y judicial en las mismas manos destruye « la confiance dans les contrats » 
provocando una contracción del crédito, sabe de qué está hablando.

* * *

A lo largo de su carrera, Montesquieu actúa como juez, comerciante, deudor, acreedor, propietario, viajero, filósofo, escritor, historiador. Será admirado dos siglos más tarde como economista, nada menos que por J. M. Keynes. Hacia el final de su vida, el autor de Esprit des Lois siente un gran orgullo por sus logros como propietario: más por la capacidad intelectual que supone ampliar y valorizar con éxito su patrimonio, que por el dinero en sí. Los documentos recopilados por Jean-Max Eylaud muestran hasta qué punto estaba inmerso en la realidad de un mundo cada vez más dominado por el comercio.

Montesquieu sabe que el sistema depende, de manera crucial, de la confianza sobre el cumplimiento de los contratos: si no cobra de A, no podrá pagar a B, y B no podrá pagar a C. Está al tanto de los procedimientos legales en casos de quiebra, como muestra el gran pasaje del EL. v.15. Cuando escribe, en 1776, interest is raised by defective enforcement of contracts, Adam Smith rinde un discreto homenaje al realismo de ese fenomenal maestro que nunca llegó a conocer en persona [5].

Más sobre este último punto pronto en Contrapesos.

[1] Ver Catherine Larrère: « Montesquieu économiste? Une lecture paradoxale », en Catherine Volpilhac-Auger, Montesquieu en 2005. Oxford: Voltaire Foundation, p. 244. Ver también: "A Reader's Guide to the French Editoin of Keynes' General Theory", Université Paris 8 Saint Denis.

[2] Ver las páginas de History of Economic Analysis de Joseph Schumpeter y también J. F. Faure Soulet, Économie politique et progrès au « Siècle des Lumières » (Paris: Gauthier-Villars, 1964).

[3] F. T. H. Fletcher. Montesquieu and English Politics (1750-1800). Philadelphia: Porcupine Press, 1939.

[4] Jean-Max Eylaud. Montesquieu chez ses notaires de la Brède. Bordeaux: Delmas, 1956. El libro está parcialmente disponible en Google Books. Lo encontré en una nota de la biografía de Catherine Volpilhac-Auger. Montesquieu. Paris: Gallimard, 2017 [ver].

[5] La medición Contract Intensive Money (CIM), propuesta en 1999, es un eco lejano de las ideas de Montesquieu. CIM es a veces utilizada como proxy de la independencia judicial [ver]. A notar también los trabajos de Jean Tirole, Premio Nobel de Economía en 2014, sobre el vínculo entre la oferta de crédito y la calidad del sistema judicial: Guillaume Plantin, David Thesmar et Jean Tirole, "Les enjeux économiques du droit des faillites", Les notes du conseil d'analyse économique, nº 7, junio de 2014 [ver]. 
______________

Saturday, April 23, 2022

MONTESQUIEU: SERVIUS TULLIUS & EL PODER JUDICIAL (I)

« On ne peut jamais quitter les Romains » — Montesquieu

Para entender Esprit des Lois no hay más remedio que adentrarse en las fuentes de Montesquieu. En una entrada desordenada e imprecisa que iré mejorando [ver], señalé el interés del autor por el legendario rey de Roma Servius Tullius. Montesquieu resalta uno de los hechos más llamativos de su (supuesto) reinado: la renuncia a ocuparse de procesos judiciales civiles, prerrogativa tradicional de los primeros monarcas de Roma. « Il se dépouilla des jugements civils, et ne se réserva que les criminels (XI.12, p. 413 de la edición Pléiade) [...] Servius Tullius s'était dépouillé du jugement des affaires civiles » (XI.18, p. 421).


Podemos vincular estos pasajes al análisis del mercado de crédito en Roma. El propio Montesquieu lo sugiere en la nota h de XXII.22 (p. 679). En ausencia de un poder judicial separado de los demás, el gobierno "duro y arbitrario" genera incertidumbre sobre el cumplimiento de los contratos (XXII.21, p. 676). De ahí la contracción en la oferta de crédito y las tasas de interés usurarias que generan "males infinitos" (XI.18, p. 426), incluyendo cambios en la forma de gobierno (XI.15, p. 418). El pasaje sobre Servius Tullius figura en el Libro XI, donde el autor presenta el esquema de separación de poderes y gobierno balanceado (XI.6). 

Ahí leemos: « Il n'y a point encore de liberté si la puissance de juger n'est pas séparée de la puissance législative et de l'exécutrice » (p. 397). En otras palabras: Montesquieu ilustra su famosa teoría de la separación de poderes con el caso concreto de Roma, pasando de la política a la economía y de la economía a la política. Lo que estoy proponiendo es una nueva manera de leer el Esprit des Lois, de lejos la obra de mayor influencia sobre el constitucionalismo moderno.

* * *

Montesquieu ofrece a continuación un esbozo del proceso de nombramiento de jueces en los primeros tiempos de la república:

... les consuls ne les jugèrent pas non plus, si ce n'est dans des cas très rares que l'on appela, pour cette raison, extraordinaires. Ils se contentèrent de nommer les juges, et de former les tribunaux qui devaient juger. Il paraît, par le discours d'Appius Claudius, dans Denys d'Halicarnasse, que, dès l'an de Rome 259, ceci était regardé comme une coutume établie chez les Romains; et ce n'est pas la faire remonter bien haut que de la rapporter à Servius Tullius. Chaque année, le préteur formait une liste ou tableau de ceux qu'il choisissait pour faire la fonction de juges pendant l'année de sa magistrature.

On en prenait le nombre suffisant pour chaque affaire. Cela se pratique à peu près de même en Angleterre. Et ce qui était très favorable à la liberté c'est que le préteur prenait les juges du consentement des parties. Le grand nombre de récusations que l'on peut faire aujourd'hui en Angleterre, revient à peu près à cet usage. Ces juges ne décidaient que des questions de fait : par exemple, si une somme avait été payée, ou non; si une action avait été commise, ou non. Mais pour les questions de droit, comme elles demandaient une certaine capacité, elles étaient portées au tribunal des centumvirs (XI.18).

Visiblemente, Montesquieu resalta el liderazgo del rey: después de Servius Tullius, los cónsules tampoco se involucran en causas civiles. La separación de las funciones ejecutivas y judiciales se ha transformado en una costumbre establecida. Es el valor del ejemplo, que Montesquieu considera la única manera posible de enseñar la libertad a un pueblo que la desconoce. Todo indica que esta práctica se remonta a la época de Servius Tullius (aquí nuestro autor parece dudar un poco del carácter histórico del personaje). Otro punto: la comparación con Inglaterra, acaso todavía presente en su mente al redactar XI.18.

El praetor o pretor selecciona jueces considerados aceptables por ambas partes en litigio — algo muy favorable a la libertad. Como las cuestiones de derecho requieren conocimientos particulares, es necesaria la intervención de magistrados especializados (nota d: « Des magistrats, appelés décemvirs, présidaient au jugement, le tout sous la direction d'un préteur »; no alcanzo a individualizar la fuente: Leg. 2, § 24, ff. de orig. jur). La nota f se refiere a la selección de jueces — siempre llevada adelante por el pretor, no por los cónsules con autoridad ejecutiva : « ... par le choix, quelquefois par le sort, ou enfin par le sort mêlé avec le choix. »

En II.2 Montesquieu había notado el carácter aristocrático de la elección y el carácter democrático del sorteo. Es ahora el momento de averiguar algo más sobre las fuentes de este pasaje, en particular la cita de « Denys d'Halicarnasse ». Resulta mucho más importante de lo que parece. Es el tema de la próxima entrada ...  

[CONTINÚA ...]

Thursday, January 6, 2022

PAUL RAHE ON ATHENIAN DEMAGOGUES

AM | @agumack

- Paul A. Rahe. Sparta's Second Attic War. The Grand Strategy of Classical Sparta, 446-418 B.C. Yale University Press, 2021, 384 pages.

When he wrote the all-important pages of the Histories on the best political regime, Herodotus imagined a debate among Persian grandees sometimes known as the 'Constitutional Dialogue' (III.82) (1, 2). Somewhat confusingly, Italian historian Cinzia Bearzot calls it le Tripolitique d'Hérodote [1]. Without the fictionary element of the dialogue, his 'writing voice' would have been too dry. Bringing his characters to life allowed him to create an immortal piece of political writing. I suspect that, for similar reasons, Plato felt compelled, in Book III of Laws (1, 2, 3, 4 and 5), to complement a somewhat dry analysis of Sparta's institutions with the lively counterpoint between Athens (liberty) and Persia (despotism). In fact, a similar point can be made about other writers, including Aristotle.


Paul Rahe's fourth volume on the 'Grand strategy of Sparta' achieves a comparable effect. The book allows the reader to understand Sparta's and Athens' political institutions almost as living organisms, as the two poleis mercilessly fought each other in the 'Second Attic War' between 446 and 418. Paul Rahe (PR) writes with passion. He has visited the historical sites described in the book, some of them more than once. He gets so carried away by his subject that he even writes "the son of Alcisthenes" for Demosthenes (etc.), and "the Athenians, the Corinthians" for Athens, Corinth, etc. There are 56 pages of notes, with bibliography in Greek, English, German, French and Italian. For a fan of erudition like myself, this is pure pleasure.

* * *

In this post I will concentrate on Part III of the book ("Fortune's Wheel", 127-187). It covers the plague in Athens, all the way to the unexpected results of the equally unexpected Spartan defeat at Coryphasium-Sphacteria in 425. This is where, thanks to the brilliance of Thucydides, Sparta's and Athens' different constitutions and political cultures come alive in a really striking fashion. PR's narrative flows in four distinct movements: (1) The plague and its consequences; (2) The Athenians' "imprudent ventures"; (3) Surprise at Sphacteria; (4) The Athenian demagogues' hour. What matters, for my purpose, is how these events were perceived by Spartans and Athenians alike. 

Let us start with Athens [2 ]. PR quotes Pericles' warnings about the impact of the plague on human nature: "... that which is sudden and unexpected and comes to pass largley in defiance of reason [is apt to] enslave the mind and spirit". The plague, notes Thucydides, gave rise to a sharp increase in lawlessness (anomía) and to the emancipation of individual daring (tólma). With the son of Xanthippus out of the way, writes PR, the Athenians were subject to a severe loss of patience and focus. Therein lies the weakness of Athenian democracy in the fifth century: there was too much reliance on the prudence of the first man, who could lead the polis in a measured manner (metríos). 

PR doesn't hide his admiration for Athens in general, and for Pericles' talents and his "justified reputation for incorruptibility" in particular (p. 137). But he does a great job at describing the weak/dark side of Periclean democracy, as the demise of the leader paved the way for demagogues à la Cleon. These individuals had "an eye to private ambitions and private profit" at the expense of the interests of the polis (Thuc. 2.65). And it was precisely Pericles' "radical democracy" and "salaried city" that created the conditions for demagogues to thrive. Unsurprisingly, what followed was bad government on a colossal scale. The Athenians, writes Thucydides, "reached out for more" as pleonexía took hold of leaders' minds, the propensy for always seeking more and more, suggestive of húbris

Justice was trampled upon as "men of ambition" began "to use prosecution as a political weapon [...] and to prosecute magistrates and even private individuals on trumped-up charges" (pp. 171-172). "Cleon adopted a policy of intimidation, making prosecutions aimed at fining, permanently exiling, or executing his foes the norm". Taxes were raised as more phóros was demanded in order for Cleon to make good on his promise to increase by half the pay awarded jurors (p. 176). A few pages later, PR notes that the increase in phóros contributions created resentment, especially in the Thraceward region—with dramatic consequences for Athens, as Brasidas' job was greatly facilitated. 

To top it all off, the Athenians "opted at this point to ratchet up the pressure they had brought to bear on Sparta and her allies" (p. 176). Cleon rode the wave of euphoria created by the astonishing victory at Sphacteria while at the same time rejecting Sparta's peace ouvertures. "Had Pericles been alive, he would no doubt have seized on the victory at Sphacteria to negotiate a peace with Lacedaemon favorable to Athens's ambitions and fatal to the Peloponnesian League" (p. 181). As PR implies, Pericles would have refused to endorse the expedition to Boeotia that ended up in disaster at Delium, with the philosoper Socrates and a young man named "Alcibiades son of Cleinias" amongst the survivors. 

In  the end, Athens' refusal to negotiate a peace deal —coupled with the débâcle at Delium— "had the effect of strenghtening politically those among the Spartans who had all along argued that they had to be much more aggressive" (p. 186). I'd like to finish this post with a comment related to PR's view that the Athenians were prone "to take great risks which they should never have even considered and to exhibit caution when the rewards on offer were of supreme value" (p. 290). This is known in behavioural economics as the bias of loss aversion

What a great book.

[1] Cinzia Bearzot : « La monarchie dans le Tripolitique d'Hérodote », Ktéma : civilisations de l'Orient, de la Grèce et de Rome antiques, No. 40, 2015, pp. 115-124. The notion of a Tripolitique in Herodotus is confusing, because it is mainly used in the context of Dichaearchus' Τριπολιτικός [see].

[2] There is a brand new article on Thucydides and Athenian democracy: Mark Fisher. "Thucydides's Tragic Science of Democratic Defeat", The Review of Politics, January 22. I have not read it.
__________________

Friday, August 27, 2021

¿DIVISIÓN DE PODERES O SEPARACIÓN DE PODERES? (VI)

AM | @agumack

"... a perfect security to liberty and property" — Adam Smith

[Ver entradas anteriores: No. 1, No.2, No.3, No.4No.5]. Varios pasajes de Adam Smith muestran el interés que presta a la separación entre el poder ejecutivo y el poder judicial (*). Desde mi punto de vista —aún a riesgo de ir a contramano de la enorme mayoría de los comentaristas— se trata del elemento central de todo su 'sistema'. En Contrapesos lanzamos un desafío amable a los lectores sobre un asunto poco debatido: ¿Es más relevante según Adam Smith la libertad comercial o la seguridad que proporciona una justicia independiente? A mi criterio, las pruebas son abrumadoras a favor de la segunda posición: 1, 2, 3. En el descuidado pero importante Libro V de Wealth of Nations, Smith presenta tres razones para justificar la separación entre el poder ejecutivo y el poder judicial:

(1) Motivo de rendición de cuentas. Es el argumento de accountability que también aparece, tímidamente, en Montesquieu:

When the sovereign or chief exercises his judicial authority in his own person, how much soever he might abuse it, it must have been scarce possible to get any redress; because there could seldom be any body powerful enough to call him to account. When he exercised it by a bailiff, indeed, redress might sometimes be had" (WN, V.1.2).

(2) Motivo de eficacia. A medida que la sociedad se vuelve más compleja, no es posible para la persona a cargo del ejecutivo ocuparse de una tarea complicada y que requiere tanto trabajo como la administración de la justicia. No podía faltar este argumento en el libro que presenta por primera vez, de manera sistemática, los beneficios de la división del trabajo (†). A notar también el uso del substantivo (separation), y no solo del adjetivo calificativo como en Locke y Montesquieu (separated, séparé):

The separation of the judicial from the executive power, seems originally to have arisen from the increasing business of the society, in consequence of its increasing improvement. The administration of justice became so laborious and so complicated a duty, as to require the undivided attention of the person to whom it was entrusteded (WN, V.1.2).

(3) Motivo de 'rule of law'. Es el principal argumento. Figura en la conclusión de WN, V.1.2 y es para mí el pasaje más importante de Adam Smith. Razonando à la Montesquieu, el filósofo escocés considera necesaria la separación del poder judicial con respecto al ejecutivo por una cuestión de rule of law:

When the judicial is united to the executive power, it is scarce possible that justice should not frequently be sacrified to, what is vulgarly called, politics. The persons entrusted with the great interests of the state may, even without any corrupt views, sometimes imagine it necessary to sacrifice to those interests the rights of a private man. But upon the impartial administration of justice depends the liberty of every individual, the sense which he has of his own security. In order to make every individual feel himself perfectly secure in the possession of every right which belongs to him, it is not only necessary that the judicial should be separated from the executive power, but that it should be rendered as much as possible independent from that power (WN, V.1.2).


Cuando se refiere al ciudadano y al sense of his own security como determinante de su libertad, Smith sigue a Montesquieu al enfatizar la seguridad personal como una sensación, es decir como una opinión subjetiva. También nota el riesgo de corrupción, ilustrado por Montesquieu con el caso de Claudio y Mesalina (1, 2, 3). No figura en este texto la palabra división, también ignorada por el francés, sobre la cual volveremos al comentar Federalista No. 51. A notar el uso del término independent, que tendrá un glorioso destino más tarde con la expresión judicial independence, y que deja adivinar su preferencia por un régimen mixto con equilibrio de poderes.

* * *

En Lectures On Rhetoric and Belles Lettres, un conjunto de notas tomadas por sus alumnos en clases en la Universidad de Glasgow en 1762, Smith ya había formulado el vínculo entre seguridad y separación de poderes. El eco de John Locke es evidente:

This Separation of the province of distributing Justice between man and man from that of conducting publick affairs and leading Armies is the great advantage which modern times have over antient, and the foundation of that greater Security which we now enjoy both with regard to Liberty, property and Life. It is evident that in quoting præcedents the more directly they agree with the case in hand in all its circumstances it will be so much the better (II.203).

También vale la pena leer el capítulo "Of Justice" de las Lectures on Jurisprudence. En estas notas previas a Wealth of Nations, la separación entre el poder ejecutivo y el poder judicial también está claramente formulada: "There are still some other securities to liberty. The judges appointed for the administration of justice are fixed for life, and quite independent of the king [...] The king may appoint judges, but after their appointmnent, they must be independent from him." A notar el énfasis en el tenure de la posición de los jueces, una alusión al Act of Settlement de 1701. La palabra security aparece 21 veces en el texto.

Smith concluye con una interesante referencia al gobierno mixto: "Britain [...] is a mixed government [...] Here is a happy mixture of all the different forms of government properly restrained, and a perfect security to liberty and property." Prácticamente todos los elementos de lo que más tarde se llamará independencia judicial están presentes en Adam Smith: (a) la formación especializada de los jueces, muy necesaria en sociedades complejas; (b) el tenure en el cargo de juez: "The judge should not be liable to be removed from his office according to the caprice of that power" (WN, V.1.2); (c) los salarios de los jueces: "The regular payment of his salary should not depend upon the good will, or even upon the good economy of that power" (WN, V.1.2); (d) el uso del precedente como fuente formal del derecho (LRBL, II.203).

Tasa de interés e independencia judicial
Además del vínculo explícito entre la seguridad y la separación del poder judicial con respecto al poder ejecutivo, Smith establece una relación entre la seguridad y el nivel de la tasa de interés. Podemos reconstruir un silogismo que él mismo, nombrado Professor of Logic por la Universidad de Glasgow en 1751, deja implícito:

(a) La separación del poder judicial con respecto al poder ejecutivo genera seguridad sobre la vida, la libertad y las posesiones (WN, V.1.2; LRBL, II.203)

(b) La seguridad sobre la vida, la libertad y las posesiones genera bajas tasas de interés en el mercado de crédito (WN, I.9, V.1.2, V.1.3)

(c) Por lo tanto, la separación del poder judicial con respecto al poder ejecutivo genera bajas tasas de interés en el mercado de crédito.

Más claro —y más actual, pensando en la situación económica de la Argentina—, imposible:

The necessities of the state render government, upon most occasions willing to borrow upon terms extremely advantageous to the lender. The security which it grants to the original creditor, is made transferable to any other creditor ; and from the universal confidence in the justice of the state, generally sells in the market for more than was originally paid for it. The merchant or monied man makes money by lending money to government, and instead of diminishing, increases his trading capital (WN, V.3).

La tasa de interés es baja en Inglaterra debido a "la confianza universal sobre la justicia del Estado" (más adelante también hará referencia al Bank of England). Citando a "Mr. Montesquieu" en un crucial pasaje de Wealth of Nations (I.9), Smith llama la atención sobre la compensación exigida por quienes ofrecen crédito en países musulmanes, dado el alto riesgo de no-pago atribuible a la inseguridad sobre las posesiones (Esprit des Loix, XXII.19: « Des prêts à intérêt »). También en WN I.9 leemos una referencia explícita al vínculo entre el sistema judicial y la tasa de interés, en unas líneas inspiradas en Histoire des deux Indes de Guillaume-Thomas Raynal, el libro de cabecera de Mariano Moreno [ver]:

Among the barbarous nations who overran the western provinces of the Roman empire, the performance of contracts was left for many ages to the faith of the contracting parties. The courts of justice of their kings seldom intermeddled in it. The high rate of interest which took place in those ancient times may perhaps be partly accounted for from this cause (WN, I.9).

Cuando compara la situación económica de Inglaterra con la de España y Portugal, Smith no duda: la libertad comercial es importante, al igual que la ausencia de monopolios — pero lo más importante ("above all") es la irregular and partial administration of justice que prevalece en España y Portugal en detrimento de los derechos de los acreedores (VII.3). ¿Un eco de Ferdinando Galiani? Smith repite la idea una página después, pero en sentido contrario: el éxito de Inglaterra no solo se debe a la libertad comercial; lo más importante ("above all", otra vez, para que no queden dudas), es the equal and impartial administration of justice.

* * *

Un último punto. En Wealth of Nations, Adam Smith no se refiere a la separación entre el poder ejecutivo y el poder legislativo. Aunque el tema es abordado en Lectures on Jurisprudence en el contexto del gobierno mixto, no aparece en su obra principal. ¿Habrá intuido en 1776 que Gran Bretaña ya se estaba dirigiendo hacia un régimen parlamentario, donde esta separación pierde relevancia, mientras que la independencia judicial cobra mayor importancia? Justo cuando nace una nueva república, del otro lado del océano, donde la separación de poderes se convertirá en dogma [ver].

(*) Ver más referencias en Barry Weingast: "Adam Smith's Constitutional Theory" (2017) y sobre todo en Douglas A. Irwin: "Adam Smith's 'Tolerable Administration of Justice' and the Wealth of Nations", National Bureau of Economic Research, Working Paper 20366, 2014.

(†) No estamos lejos del argumento de Éxodo 18 [ver].

_____________

Thursday, April 15, 2021

EL 'FINANCIAL TIMES' PUBLICA MI CARTA SOBRE PERÓN

AM | @agumack

"Al amigo, todo; al enemigo, ni justicia" — Juan Domingo Perón

El Financial Times tiene la gentileza de publicar una nueva carta mía. La anterior había sido sobre Ferdinando Galiani, la independencia judicial y las tasas de interés: "A sound economy needs judicial independence" (29 de noviembre 2019). Hace varios años publicaron cartas mías sobre el costo del capital y la corrupción en Brasil, y también sobre Jorge-Luis Borges. Para que el FT te publique, es necesario hacer referencia a un artículo del diario. En el caso de mi última carta se trataba de una nota de Michael Stott: “Latin America’s selective pursuit of justice weaponises the law”, Opinion, April 6.

* * *

Al leer la cita (apócrifa) de Benito Juárez, recordé la tremenda frase de Perón, que en buena medida explica la decadencia argentina. El FT tardó un par de días en publicarla. John, el editor, me pidió referencias para comprobar la autenticidad de la frase de Perón, y les mandé el video de YouTube. Cuando leyó mi email, John contestó: "Fantastic!" (*).

Ésta es la carta, publicada el pasado 9 de abril: 

Michael Stott’s use of the quote misattributed to Benito Juárez, the 19th century Mexican president, that “for our friends: justice and grace. For our enemies: just the law” is not a bad description of Latin America’s calamitous situation in terms of judicial independence (“Latin America’s selective pursuit of justice weaponises the law”, Opinion, April 6). The quote, however, is outdone by former Argentine president Juan Perón, who in 1973 famously declared: “For our friends: everything. For our enemies: not even justice.” 

 Agustin Mackinlay, Lecturer in Finance, La Salle University Barcelona, Spain

(*) Fantastic en inglés no es exactamente equivalente a nuestro 'fantástico', que traduce algo muy positivo. En inglés evoca también lo imaginario, lo imposible. Claramente, cuesta creer que un líder político diga semejante barbaridad. 

_____________________