Sunday, March 3, 2019

MACHIAVELLI (NO 'MAQUIAVELO') SOBRE LA JUSTICIA

"Il estoit grand republicain" — Montesquieu

Agustin Mackinlay | @agumack

"Maquiavelo no era maquiavélico" es el excelente título de una reciente entrevista a Vicenç Villatoro, autor de unos diálogos imaginarios entre Savonarola y Machiavelli publicados en catalán bajo el título Massa foc. Diàlegs extremament apòcrifs entre Savonarola i Maquiavel (Barcelona: Pòrtic, 2018). Antes de pasar al tema de esta entrada, propongo escribir Machiavelli y no 'Maquiavelo' (castellano), 'Machiavel' (francés) o 'Maquiavel' (catalán). Me parece que al hacerlo recuperamos una visión más realista del gran escritor florentino.

Machiavelli no era 'maquiavélico' si este término evoca una lectura perezosa del Príncipe, reducida a comentarios sobre la astucia, el secreto y la ausencia de principios en el arte de gobernar. Machiavelli era un republicano dedicado al equilibrio de poderes. Su plagio del libro VI de las Historias de Polibio en los Discorsi sopra la prima deca di Tito Livio (I.ii) es prueba suficiente de su admiración por la constitución mixta. En Buenos Aires tengo dos ediciones de El Príncipe en italiano original (con un poco de esfuerzo, se entiende casi todo). Algunos dicen que la reputación de Machiavelli hubiera sido mejor de no haber escrito este famoso libro [1]. Pero esta opinión se basa en una interpretación errónea del gobierno mixto.

El equilibrio de poderes requiere un poder ejecutivo unipersonal y fuerte, con capacidad de actuar rápidamente y en secreto [ver]. Su fortaleza viene, en parte, del poder de veto al legislativo y de la facultad de proponer jueces; este principio monárquico es un contrapeso a los demás componentes naturales de toda sociedad: el principio aristocrático, por un lado, y el principio democrático, por el otro. ¿No es acaso el mensaje de las Istorie fiorentine? En mis lecturas recientes noto un hecho interesante: los grandes escritores sobre el equilibrio de poderes —James Harrington, Montesquieu, David Hume, Jean-Louis De Lolme, John Adams y Alexis de Tocqueville— eran todos lectores/admiradores de Machiavelli, en particular de las Istorie. Fue durante su viaje a Inglaterra que Montesquieu, influenciado por William Cleland, llegó a la convicción según la cual el florentino era un "gran republicano" [2].

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Una dificultad adicional para pensar a Machiavelli en términos republicanos es lo poco que dice sobre la justicia. Ya vimos este problema en Polibio [3]. ¡Pero attenti! Hojeando mi edición de las Istorie Fiorentine e altre opere storiche e politiche, encontré esta joya: "Allocuzione fatta ad un magistrato". Alessandro Montevecchi, editor de las Istorie, lo considera "di scarso valore". ¿Por qué? A mi me parece brillante [4]. En pocos párrafos, Machiavelli describe los atributos de la independencia judicial, que permite la unión y la seguridad de los ciudadanos, la grandeza y la fortaleza del país (città).

Pero hay más: una justicia bien admistrada humilla a los poderosos, protege a los pobres y genera una deseable igualdad. Es profundamente social; es fuente de felicidad. Todo esto, naturalmente, choca con nuestra cultura política y con nuestra ignorancia. Mientras los peronistas y/o 'progresistas' piden 'democratizar la justicia' —léase: evitar juicios a neo-oligarcas ultra-corruptos— el Sr. Macri mantiene 'operadores' judiciales porque cree poder obtener ventajas políticas. Así nos va. Con Ustedes, entonces, una larga pero magnífica cita de la "Allocuzione fatta ad un magistrato" de Niccolò Machiavelli:

Questa Iustitia, andatasene in cielo, non è mai poi tornata ad abitare universalmente intra gli uomini, ma sì bene particularmente in qualque città: la quale, mentre vi è stata ricevuta, la ha facta grande et potente. Questa exaltò lo stato de' Greci et de' Romani; questa ha facto di molte repubbliche et regni felici; questa ancora ha qualche volta abitato la nostra patria et la ha acrescuita et mantenuta, et ora anche la mantiene et acresce. Questa genera nelli stati et ne' regni unione; la unione, potenza et mantenimento di quegli; questa defende i poveri et gli impotenti, reprime i ricchi et i potenti, umilia i superbi et gli audaci, frena i rapaci et li avari, gastiga gli insolenti, et gli violenti disperge; questa genera negli stati quella equalità, che, ad volerli mantenere, è in un stato desiderabile [...]

Dovete pertanto, prestantissimi cittadini, et voi altri que sete preposti ad giudicare, chuidervi gli occhi, turvare gli orecchi, legarvi le mani, quando voi abbiate ad vedere nel iudico amici o parenti, o a sentire preghi o persuasioni non ragionevoli, o ad ricevere cosa alcuna que vi corrompa l'animo, et vi devii da le pie e giuste operationi. Il che se farete, quando la Giustizia non ci sia, tornerà ad abitare in questa città; quando la cia sia, ci starà volentieri, né le verrà volgia di tornarsere in cielo: et così, insieme con lei, farete questa città et questo stato glorioso et perpetuo.

[1] En el prefacio de una traducción francesa de las Istorie Fiorentine publicada en 1789 leemos: "Il serait à souhaiter, pour son honneur, qu'il n'aurait jamais fait cet Ouvrage [del Principe] qu'on accuse d'être la leçon et l'apologie des Tyrans ... Le nom de Maquiavel est devenu presqu'une injure".

[2] Spicilège, No. 529 [ver]. Debo este descubrimiento a Catherine Volpilhac-Auger. Montesquieu. Paris: Gallimard, 2017, p. 210. No figura en mi edición del Spicilège, seguramente abreviada por Roger Caillois.

[3] ¿Será que los que enfatizan el equilibrio de poderes dan por sentada la independencia judicial? Pronto comentaré una referencia al respecto sobre Polibio.

[4] Ya había escrito esta entrada cuando encontré este artículo de Tommaso Greco, especialista en filosofía de la justicia en la Universidad de Pisa: "Quando Machiavelli cantò il Magnificat ai magistrati", Questione Guistizia, 3 de julio de 2018.

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